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miércoles, marzo 05, 2008

El "modelo Benidorm": un ejemplo de eficiencia

A continuación, reproduzco un artículo de opinión publicado en el diario ADN con fecha 28 de enero de 2008, redactado por JUAN FREIRE

24 de Enero de 2008 | Juan Freire

El "modelo Benidorm": un ejemplo de eficiencia

La planificación urbana es el territorio del control absoluto. En España, y especialmente en los últimos años, vivimos un modelo de gestión que deja pocos detalles urbanos a la decisión de ciudadanos y/o a la iniciativa privada. Las alturas de los edifcios, la densidad de viviendas, los usos permitidos o prohibidos, los materiales y al estética de las fachadas ... Todo se define a priori, y hasta el último detalle, en el plan de ordenación que se prepara antes de que se inicie el proceso de desarrollo urbanístico.

Los recurrentes problemas y conflictos urbanísticos que surgen a lo largo de la geografía española (y de prácticamente cualquier ciudad mundial) son utilizados por muchos para defender la necesidad de incrementar el control del desarrollo a través de normas y planes. Pero, también podría interpretarse en sentido contrario. ¿No serán estos problemas el efecto perverso de un sistema de reglas demasiado estricto? Una ciudad es un sistema complejo cuya dinámica depende de innumerables factores difícilmente predecibles y, mucho menos, controlables por un ente centralizado actuando al margen del resto de actores que hacen ciudad. Por tanto, pretender que mediante un plan a priori, que por otra parte sólo afecta a la parte tangible de la ciudad, se pueda determinar el futuro de un área urbana parece un objetivo poco realista.

¿Existen alternativas? Posiblemente pasen por un cambio profundo de paradigma de modo que, en lugar de definir de modo estricto el resultado final deseado del proceso de desarrollo, se fijen unas pocas reglas que diseñen un escenario sobre el que la iniciativa privada, las comunidades y los ciudadanos puedan crear su propia ciudad adaptada a sus necesidades y a las oportunidades de desarrollo económico. Esas "pocas reglas" definirían el "escenario de juego" y deberían introducir transparencia en todo el proceso.

Un buen ejemplo de este cambio de paradigma lo tenemos en un caso que a muchos parecerá contra-intuitivo. Benidorm ha sido denostado en muchas ocasiones por su modelo urbano y por la tipología del turismo que atrae, mezclándose muchas veces ambas críticas cuando no están necesariamente asociadas. En realidad el Benidorm como ciudad turística nació hace pocas décadas y creció como una ciudad compacta y de muy elevada densidad. Hoy en día, se acepta ya que la densidad genera eficiencia energética, y por tanto es fundamental para la sostenibilidad ambiental. Del mismo modo, los modelos de ciudad densa se han revelado como espacios donde se desarrolla con mayor intensidad la innovación y la creatividad (más aquí). Tanto es así que incluso El País, en los últimos tiempos azote de lo que han venido en llamar de modo indiscrimiando "urbanismo salvaje", reconocía hace poco que Vivir hacinados es más 'verde' proponiendo esta hipótesis que contradice buena parte de su línea editorial en los últimos tiempos: "La ciudad vertical respeta más el medio ambiente - ¿Y si Benidorm no estaba tan mal?".

El problema de Benidorm no fue tanto su modelo inicial de desarrollo sino la evolución más reciente tanto de la ciudad como de su entorno hacia un modelo suburbano de ocupación extensiva del territorio con bajas densidades. Por otra parte, la casi permanente amenaza de una crisis de su modelo de turismo de masas se ha utilizado en muchas ocasiones para intentar demostrar, sin ninguna relación causal, los males del modelo vertical.

La cuestión sería por tanto como lograr un modelo de ciudad densa. En este aspecto, la historia de Benidorm nos puede dar algunas claves. De hecho, esta ciudad "se construyó" con unas pocas reglas urbanísticas y dejando a la iniciativa privada la mayor parte de las decisiones. Por esa razón, surgió una ciudad vertical con una densidad elevada. Además la propia eficiencia en los desplazamientos internos en las torres de apartamentos y hoteles provocó una homogenidad de alturas, y como consecuencia un efecto estético atractivo.

En uno los podcastsde Scalae, Félix Arranz entrevistó al sociólogo navarro Jose Manuel Iribas (José Miguel Iribas, socializador de arquitecturas, mp3), una de las figuras centrales en el desarrollo de planes urbanísticos en España y un defensor del "modelo Benidorm" que huye de maniqueismos y visiones simplistas de las ciudades. Iribas explica en esta entrevista la génesis del Benidorm hiperdenso explicando las claves que comentábamos antes.

Por otra parte, el estudio de arquitectura holandés MVRDV y su proyecto / libro Costa Ibérica, especularon con un Benidorm aún más hiperdenso como única opción sostenible en la costa mediterránea. Como explicaba en su momento: ... señalan que el modelo de urbanización disperso (ciudad difusa) es el principal problema del desarrollo urbanístico de la costa ibérica, y en especial del Mediterráneo. En zonas de elevada densidad de población (sean residentes o turistas), las concentraciones de elevada densidad (ciudad vertical) son las opciones de menor impacto ambiental. A partir de esta idea, que desarrollan a partir de un análisis fotográfico y estadístico de la realidad de la costa ibérica, elaboran una propuesta sobre un futuro Benidorm "hiperdenso" como ejemplo de eficiencia ambiental.

Si desean consultar la publicacion original del artículo, pulsen en el siguiente enlace.

domingo, enero 20, 2008

Benidorm un "Territorio Inteligente"

Sinceramente hoy es un día de esos en los que uno puede estar contento. Parece que al fin cada vez hay más defensores del modelo vertical de ciudad. Las bondades de este modelo para la sostenibilidad cada día son más obvias para los urbanistas más prestigiosos y uno siente que se empieza a hacer justicia con una ciudad modelo en su capacidad de crear y repartir la riqueza entre sus habitantes y en satisfacer a millones de personas de forma sostenible.

Hasta el País recientemente, uno de los diarios que más ha atacado Benidorm, publicaba un artículo sobre el carácter medioambiental de Benidorm concluyendo que era el modelo urbanístico más sostenible por su alta eficiencia para la gestión de energía, los residuos y por el bajo impacto en el territorio consumido por persona.

Hoy he tenido ocasión de leer un artículo donde el prestigioso urbanista, economista y sociólogo Alfonso Vegara, el cual ha recibido recientemente el Premio Jaime I en la categoría de Urbanismo, Paisaje y Sostenibilidad por "tener una formación multidisciplinar que le ha permitido dar un enfoque novedoso a la investigación en estrategias territoriales" definía Benidorm como un "Territorio Inteligente".

Os dejo con parte del artículo que hoy ha publicado el Diario Información:

Efectivamente Vegara expuso que "Manhattan y Benidorm son algunos de los referentes actuales en urbanismo sostenible". Y también que este tipo de ciudades "no son un problema sino la solución para conseguir un futuro sostenible". El urbanista destacó que "las ciudades son la clave para la sostenibilidad del planeta" y que la gran competitividad entre las ciudades en el futuro consistirá en "atraer talentos que quieran venir a trabajar a los lugares donde les gustaría vivir". Vegara citó los casos de Singapur y Filadelfia como dos ciudades que habían puesto en marcha planes para atraer y retener talentos, "revalorizando así sus componentes de excelencia".

¿Os parece polémico? ¿Estáis de acuerdo?